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miércoles, 21 de marzo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
Los sueños
Hablemos hoy de sueños. Hablemos de sueños que nos ayudan a comprendernos y a comprender la vida.
Soy una persona que sueña mucho y que recuerda casi a la perfección los sueños. La mayoría de mis sueños son muy aventureros. Pero estos últimos días se han convertido en autenticas pesadillas. ¿Os fiáis de vuestros sueños? Yo he descubierto que los sueños dicen mucho más de lo que nosotros creemos. Nos despertamos y solemos ignorarlos, sin darnos cuenta de que realmente es nuestro subconsciente está enviándonos mensajes muy directos sobre nuestro yo más profundo. Es a través de los sueños como mejor podemos conocernos porque nuestro mundo más intimo y más verdadero está oculto o más asustado en nuestro interior y es en los sueños donde se libera y se muestra tal cual. Los sueños hay que descifrarlos, no te va a revelar el sueño que es lo que tienes que hacer o que es lo que realmente quieres hacer, no es magia.
Veamos ahora que pasa mientras dormimos.
Mientras dormimos experimentamos diferentes fases. La primera es transitoria y solo sirve para conseguir llegar a la segunda fase. Podemos decir que es en esos momentos en los que escuchamos lo que pasa a nuestro alrededor pero no somos muy conscientes de ello. Durante la tercera fase somos ajenos a cualquier movimiento o sonido que se produzca a nuestro alrededor, ocurre varias veces durante el sueño.
Nuestro cuerpo libera un somnífero natural, la melatonina, que es una glándula que se encuentra en la glándula pineal del cerebro y que nos produce el sueño, que actúa sobre nuestro sistema nervioso. El sueño permite proyectar películas en la mente, podríamos decir que es la pantalla de los sueños y no se sabe bien porque ocurren estas visiones.
Las neuronas tienen más actividad durante el sueño. Mientras que el cuerpo esta inmóvil el cerebro cobra vida y entonces soñamos. El centro de la lógica se apaga mientras dormimos pero no el de la razón por eso los sueños puede divagar por mundos de fantasía, podemos simular cualquier escenario. Al no estar movidos por la lógica los pensamientos pueden enfrentarse desatando la creatividad y creando ideas frescas.
Sueños reveladores:
- El sueño de Einstein en el que viajaba en un trineo a la velocidad de la luz influyó en su teoría de la relatividad
- El premio Nobel Niels Bohr revolucionó la física al soñar con unos caballos. Esto le sugirió la estructura del átomo
- El pintor Salvador Dalí describió sus obras surrealistas como fotos de sueños pintadas a manos.
"Un sueño es una manifestación de imágenes -y a veces sonidos- que muestran interrelaciones comunes y no comunes. Es un espejo que refleja algún aspecto de la vida o el inconsciente, un escenario para ensayar posibilidades de expresión externas, una ventana de oportunidad para el auto conocimiento." Stephorn Kaplan Williams: Manual para la interpretación de los sueños, EDAF, Madrid, 1989.
Dice Manuel Rivas en unos de sus textos:
"Somos lo que soñamos ser. Y ese sueño, no es tanto una meta como una energía. Cada día la vida empieza de nuevo. Hay una clase de melancolía que no atrapa sino que nutre la libertad. En esa melancolía, como espuma en las olas, se alzan los sueños."
Creemos que los sueños no pertenecen a nuestra realidad y que son puras invenciones de nuestro cerebro. Pero estos dicen más de nosotros de lo que podemos imaginar.
Hay gente que asegura que también sueña despierta, yo lo hago. Pero no podemos comparar el tipo de sueño. Como ya he apuntado anteriormente durante el sueño la lógica se desactiva y nos permite ver nuestros más ocultos deseos, miedos o sueños. Nos deja vernos tal y como somos sin la presión del mundo ni de la gente. Nos olvidamos de todo y simplemente soñamos.
Tania Ferre.
jueves, 15 de marzo de 2012
Un pececillo
viernes, 10 de febrero de 2012
La personalidad de un blog.
sábado, 21 de enero de 2012
Confieso que he vivido.
La naturaleza allí me daba una especie de embriaguez. Me atraían los pájaros, los escarabajos, los huevos de perdiz. Era milagroso encontrarlos en las quebradas, empavonados, oscuros y relucientes, con un color parecido al del cañón de una escopeta. Me asombraba la perfección de los insectos. Recogía las "madres de la culebra". Con este nombre extravagante se designaba al mayor coleóptero, negro, bruñido y fuerte, el titán de los insectos de Chile. Estremece verlo de pronto en los troncos de los maquis y de los manzanos silvestres, de los coihues, pero yo sabía que era tan fuerte que podía pararme con mis pies sobre él y no se rompería. Con su gran dureza defensiva no necesitaba veneno.
NERUDA, Pablo, Confieso que he vivido, Capitulo: Infancia y poesía.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Otro año queda atrás.
No quiero terminar el año sin escribir nada en este abandonado blog.
Otro año se nos escapa sin casi darnos cuenta y es así como pasa la vida. Vividla lo mejor que podáis, siendo lo más felices que podáis para que cuando mañana os levantéis no os arrepintáis de no haber vivido todo lo que anhelabais.
Es época o más bien día de echar la mirada atrás y buscar en nosotros todos los recuerdos que no ha dejado el año.
Yo me voy a esos recuerdos y paro para poder admirar durante un momento en mi recuerdo ese momento y a las personas que estaban allí riendo, cantando o simplemente hablando. Sus voces, sus sonrisas, sus miradas, sus gestos… todo queda grabado en mi memoria.
Creo, o eso espero, que a todos nos pasa igual. Cuando estamos rodeados de las personas que queremos a veces por un momento el mundo comienza a ir a cámara lenta y dejamos de prestar atención a las palabras y nos quedamos con el momento, los gestos, las risas que escuchas lejanas. Nos quedamos totalmente cautivados mirando y guardando ese momento en un rinconcito de nuestra memoria como si no quisiéramos compartirlo con nadie más.
Me gusta ir por la calle, sobre todo ahora en navidad, y sentarme en algún lugar para ver pasar a la gente. Gente que sus ojos dibujan tristeza, preocupación… otros radiantes de alegría que van por la calle sin poder evitar sonreír sin más. Miradas cómplices de una pareja, risas de un par de amigos, ojos expectantes de unos padres ante los primeros pasos de su hijo, personas mayores cogidas de sus arrugadas manos como si no hubieran pasado los años por ellos. Niños jugando y creer por un momento que nunca perderán la inocencia que tanto los caracteriza.
No quiero escribir la última entrada del año desde el pesimismo. Así es que espero que todos paséis una noche rodeados de vuestra gente y que os paréis a mirarlos uno a uno para así poder daros cuenta de la gran fortuna que tenéis. Y es que no todo en esta vida lo da el dinero.
Y que dentro de unos días podáis sentiros como unos enanos viendo los reyes y recogiendo los caramelos; porque en todos queda un poquito de esos niños que fuimos y que debería de salir más a menudo.
FELIZ AÑO NUEVO
Tania Ferre